No me gusta hablar por teléfono

Hola chicas y chicos.

Feliz inicio de semana para todos.

Hoy, mientras estaba por twitter un rato, me encontré esta imagen.

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Y no se imaginan lo “bien” que me hace sentir que no soy la única persona de mi generación que se siente mal al hablar por teléfono. Para mi es frustrante el hacer una llamada o recibir una llamada, pues tengo que dejar lo que sea que estoy haciendo para atender la llamada (no es que no me guste hablar con la gente, es que los días pasan muy rápido).

Por ejemplo, me encanta reunirme con alguien que quiero y podemos hablar por horas y luego retirarnos, podemos seguir hablando por chat o correo y para mi eso suele ser “suficiente”.

Sin embargo las llamadas telefónicas me colocan ansiosa, normalmente cuando recibo llamadas se requieren que piense rápido mis respuestas, y yo necesito tiempo de ordenar mis pensamientos y mis palabras, que mis respuestas suenen como de verdad quiero que suenen, es por eso que me gusta la informalidad del chat o de un email, donde mi intermediario es la pantalla de mi móvil o mi computadora.
Claro está, que muchas veces se malinterpretan las respuestas (pues eso depende muchas veces del estado de ánimo del lector), pero me parece más práctico, me parece políticamente correcto. Es la versión acelerada de la época en la que solo podías hablar por cartas, con la diferencia que puedes tomarte el tiempo que necesites para contestar (y orar porque tengas datos o WiFi disponible a la hora de enviar tu respuesta).

Entonces, no me gusta hablar por teléfono, me lo reservo para ocasiones especiales :3 porque siempre estoy en mil cosas y la comodidad de hablar con alguien mientras no lo ves o haces otra cosa, no tiene precio.

¿Qué opinan ustedes? ¿Son de los que prefieren estar horas al teléfono o prefieren la privacidad de la pantalla?

Besos.

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Las cosas sencillas

Anoche fui a un café en mi ciudad, no se si era el ambiente, la situación o la compañía, pero pasé un rato más que agradable.

Un par de cervezas, unas hamburguesas con lechuga y sin queso que sabían a gloria (y he probado suficientes últimamente como para saber cuando estoy frente una buena hamburguesa) y una torta Charlotte con limón. Nada muy elaborado, por así decirlo, pero pasé uno de los ratos más gratos que he experimentado recientemente.

Y justo en ese momento sentí que todo estaba bien. Y si lo veo de la manera correcta, en serio lo está. Solo que la mayoría de las veces sentimos, por lo menos yo así lo siento, que el no tener ciertas cosas, metas que nos fijamos en algún momento de nuestras vidas, puede convertirnos en fracasados, por ende vivimos expresando frustración de diferentes maneras, pero es un sentimiento recurrente.

Espèce rare : Le Bélougabrador #canada #vsco

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Y hay un momento en el que toca detenerse, mirar el paisaje al rededor, respirar profundamente y sacar lo mejor de cada día, de cada paso que das, de cada reunión con las personas que quieres y abrirte así a nuevas experiencias.

Créanme que lo que menos busco es sonar como un asesor motivacional/espiritual porque no lo soy, solo me dí cuenta de cuántos días de mi vida he perdido por estar enfocada en la mancha del lienzo sin percibir lo que el cuadro entero tiene para ofrecerme.

La libertad empieza dentro de cada uno de nosotros al final.

Un beso.

Feliz día de Reyes

Primero que todo, ¡feliz navidad y feliz año 2016!, y hoy ¡feliz día de Reyes!. Aunque suene trillado, espero que este nuevo año traiga la paz a muchos, la salud a todos y la alegría a cada día de sus vidas.

He regresado de nuevo, después de 20 días de abandono, pero ustedes entienden como puede ser la temporada navideña, reuniones, cocinar, limpiar, comer y beber. No queda mucho tiempo para mirar a los lados y terminaba agotada cada noche. Pero al fin termino el 2015 y creo que no hubo persona más impaciente porque terminara ese año que yo. Sentí que este año 2015 estuvo lleno de muchas caídas y ya no veía el momento de terminar ese ciclo y círculo vicioso, anhelando que este 2016 todo cambiaría de manera radical y empezaría todo a fluir de las mil maravillas. Pero justo terminando el año me dí cuenta que las cosas no son así precisamente, no va a llegar “algo” a cambiar y a hacer que todo sea maravilloso, es duro de aceptar pero eso cambios vienen de adentro.

Así que hice un introspección a mi año, a pesar de sentirme como el propio fracaso de inicio a fin, no fue tan malo como pensé. Este año logré ahorrar una parte de mi sueldo, conseguí varios trabajos por mi cuenta, aprendí lo duro que es llevar una relación a distancia, hice nuevos amigos, probé comidas nuevas, me reencontré con unas tías que no veía hace muchos años, inicié de nuevo este blog y encontré un tema de tesis nuevo que me gusta.

No parecerán muchas cosas, pero fueron suficientes. Así que este año estoy enfrentando las cosas con mejor cara y menos resoluciones, simplemente quiero permitirme ser libre, dormir mejor y disfrutar cada día, simplemente hacer las cosas lo mejor posible, esa es mi resolución, hacer las cosas bien. Creo que este 2016 es una oportunidad maravillosa para conseguir cosas nuevas, tal vez es porque tengo 1 día más este año para vivir y eso me agrada.

¿A ustedes como les fue este año que terminó? ¿Qué expectativas tienen para este 2016?

Besos

Hablemos de chucherías

Chucherías, botanas, abrebocas, junk food, golosinas o como los llamen en su país.

Entre las tantas opciones que tenemos día a día para comer, las más comunes para comprar siempre son estos alimentos empaquetados y de precios tan accesibles que nadie (¡NADIE!) recomienda porque tienen muchas calorías, grasas, azúcar, etc., etc., etc. Pero que son deliciosas y hacen feliz a nuestro gordito interno y en algunos casos calman ansiedades o antojos (lo sé, sonó como una droga, pero esos son los efectos del azúcar en el cuerpo).

Debido a esto trato, en lo que está dentro de mis posibilidades, no comerlas tan frecuentemente, aunque con el trajín diario no siempre funciona esta meta, sobre todo si tu oficina parece la sección de golosinas del súper. Sin embargo, esta última semana (y como suele suceder cada vez que alguien llega de vacaciones)  tenemos golosinas de países asiáticos 🙂 específicamente de Japón y de China.

Lo primero que pensé fue “oh, seguro son más saludables, ellos no suelen comer mucha azúcar”. Todo eso fue hasta que vi la cantidad de cosas que trajeron.

Primero, una de las cosas que mas me gustó, las papas fritas.

Hokkaido fried potatoes

Se ven como papitas normales que uno compraría en cualquier cadena de comida rápida (y lo más cuchi son las papitas humanizadas que están a la derecha), huelen exactamente igual y cuando las pruebas son crujientes 😮 como si estuvieras comiendo una Ruffles (saben muy parecido). La ración es bastante pequeña, como la mitad de cualquier ración pequeña de papas en restaurantes de comida rápida, dicen tener pocas calorías y lo demás por estar en japonés no lo entendí, pero es una muy buena opción para matar un antojito y bañarlas en ketchup.

Mi segunda cosa favorita fueron estos bizcochos, en especial el de cambur (banana):

Son unos bizcochos muy delgado y similares a los que usamos en los brazos gitanos y rellenos con una crema que pareciera más un puré o mermelada dulce (tan dulce como la fruta en sí). El de arriba es de fresa y crema, el de abajo es el de cambur. El que más me asustaba era este último, pues como colocas una crema de cambur dentro de un bizcocho y lo vendes en un local por días y días sin que se dañe o que la fruta se oscurezca, pero cuando lo probé era como estar comiendo una compota, de verdad una delicia.

Tokio banana

El tercero fue este Kit Kat de té verde. Había escuchado muchísimo sobre este chocolate y siempre me dio curiosidad. La verdad, está rico, no es nada del otro mundo, sigue siendo más sabroso el Kit Kat normal, pero curiosamente el chocolate es de color verde, es chocolate blanco mezclado. Es bastante dulce, pero está bien.

kitkat

Y al parecer a los japoneses les gusta tanto el chocolate como a nosotros. Llegaron estas astillas de chocolate que apenas las ví dije “uh, son de menta, que rico” pero no, no son chocolates rellenos de menta, son otras pastillitas de chocolate blanco mezcladas con té verde y rellenas de un almíbar de la misma hoja. Al principio me chocó, pero después le agarré el gusto, de verdad son bastante sabrosas, pero insisto, bastante dulces.

green tea chocolate

Y también llego, pero estas son de China, este extraño snack que parece una cotufa (palomitas de maíz) acaramelada y con especias. Pero no es maíz, de hecho, no se que grano sea en realidad, pero si les puedo decir que son sumamente curiosos y adictivos, te recuerdan un poco al sabor del Pepito, pero más dulce, es como una fusión entre un Pepito y una bolsa de Cotufas Caramelizadas. La marca suena algo parecido a Bua Bua, al parecer es muy popular en el gigante asiático. Y no pude evitar terminar con una de las bolsitas mientras tomaba las fotos.

Y para terminar, una linda niña japonesa en kimono ♥

No se si alguno de ustedes conozca estas marcas, pero si por casualidad las ven se las recomiendo, de verdad están bien ricas y son algo diferente a lo que estamos acostumbrados en materia de golosinas.

Besos