Maquillaje para Halloween ¿Por qué?

Hola mis amores.

Si han visto mi instagram recientemente, podrán observar que he estado publicando una serie de maquillajes para Halloween.

De seguro se preguntan -¿por qué lo hace?- o la que mas he escuchado -¿se volvió loquita?-. Pero la verdad es que nada de eso, yo creo que todos ya nacemos con un grado de locura, sin embargo el mío siempre se ha mostrado más por lo que tenga que ver con pintar, aunque últimamente lo haga poco.

Sin embargo, el porqué de mi “reto de maquillaje” es algo más personal. No se si ustedes lo sienten igual, pero en la vida actual, agitada y veloz, cada día se nos hace más complicado cumplir con ciertas metas o cosas que uno quiere hacer, como por ejemplo, tomar un curso de idiomas de principio a fin (rara vez pasa). Vamos dejando atrás cosas que queremos hacer porque “son menos importantes” que trabajar, estudiar, arreglar la casa, limpiar el carro y salir de cañas con los amigos el fin de semana. Cuando sumas todas esas pequeñas actividades, más las horas que inviertes en tráfico, te queda poco tiempo y empezamos a sacrificar cosas, que casi siempre se asocian a nuestra salud, física y mental. Entonces esta acción que tomo en Octubre es para recordarme que si puedo sacar tiempo para las cosas que deseo hacer, me encanta pintar, el maquillaje y los disfraces, así que tengo todo un mes para mostrarles las cosas que se me ocurren o maquillaje inspirado en personajes que me agradan. Y trato de hacer algo parecido (no con maquillaje claro) cada mes. Empezando por pequeños cambios se logra empezar una nueva rutina, como beber agua al despertar.

La otra razón es porque quiero compartirles ideas para su fiesta de Halloween :). Pues yo siempre soy de las que está a última hora pensando en qué personaje me voy a disfrazar, justo cuando faltan como 30 minutos para irme a la fiesta y termino casi siempre vestida de mi misma (que aterrador).

Así que, no se preocupen, no he perdido la cabeza, solo quiero compartir con ustedes 🙂 y me encanta el feedback que he recibido este año de ustedes.

Besos.

 

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¿Por qué no quiero ser como Cenicienta?

¡Hola!

Hoy quiero compartir con ustedes un “descubrimiento” reciente.
Hace un tiempo, sentada yo en el sofá haciendo zapping por la TV, encontré que estaban dando La Cenicienta de Disney. Me emocioné como niña y decidí quedarme viendo la peli que acababa de empezar y que hacía muchos años no veía.
El resultado al final fue: “¿Cómo mi madre me dejó ver esa película de niña?”. Jajajaja
En serio, fue realmente sorprendente al ver la misma película pero con ojos más adultos (o un poquito más madura y dañada que cuando niña), así que empecé a discutirlo con amigas, para ver si habían logrado ver lo mismo que yo y al parecer no fue tan diferente el resultado final, acompañado de unos cuantos “¡estás loca!”.
Así que a continuación les comparto mi nueva interpretación del personaje de la cenicienta, que va sin ánimos de destruir su infancia ni mucho menos de criticar a Disney (aunque creo que están acostumbrados jajaja).

Primero la ficha técnica de nuestra princesa, para entender mejor a que personajes nos referimos:

         Edad: 18
Alias: Cenicienta
Nacionalidad: Francesa
Madre: Desconocida (fallecida)
Padre: Desconocido (fallecido)
Cónyuge: Príncipe Enrique
Familia: Madame Tremaine (madrastra)
Madmoiselle Drizella (hermanastra)
Madmoiselle Anastasia (hermanastra)
Rey (suegro)
Reina (suegra – fallecida)
Año de la película: 1950

Ahora que ya sabemos quiénes son nuestros personajes, recordemos la historia resumida. Se trata de una chica que pierde a su padre a muy temprana edad, quedando bajo la tutela de su madrastra y termina trabajando como sirvienta para su casa. Un día se hace una gran fiesta para darle bienvenida al príncipe y ella, por su condición de sirvienta de su mansión y sin ayuda de nadie (para que sea más dramático claro está) no la dejan ir, pero al final aparece su hada madrina que le da ropas nuevas y un vehículo que la llevaría al baila donde conoce y queda perdidamente enamorada del príncipe (sin saber que es el príncipe). Regresa a su casa al pasarse el efecto de la magia, dejando atrás la única pieza de su guardarropa que no desapareció, su zapato de cristal. Entonces el rey ordena la búsqueda de esta joven, que sabrán quien fue cuando le calce el zapato. Cuando llegan a casa de cenicienta, ésta logra escapar de su encierro y demostrar que era ella la muchacha que buscaban, se casa con el príncipe y viven felices para siempre. Fin.

Yo siempre creí de niña que el príncipe debió de ser realmente horroroso para que su padre le buscara una compañera sentimental, pues ni siquiera el dinero llamaba a las señoritas del reino o princesas de otros reinos y que cenicienta debió ser la persona con el rostro más común del pueblo, pues el príncipe solicitaba que le llevaran a quién le quedara el zapato para desposarla (o simplemente estaba desesperado).

Pues bien, esa idea no estaba tan equivocada, pero siempre o veía desde el punto de vista de la cenicienta. Si lo ves desde fuera, el mundo es un poquito diferente, donde nuestra princesita es una chica sumisa que se dejó montar la pata (dejó que abusaran de ella) por su madrastra y asumiendo responsabilidades extras para poder sentirse conectada a su casa, que era el único recuerdo material que le quedaba de su padre a quien tanto amó y por lo que se ve no permitía que nadie interfiriera en sus tareas cotidianas, pues se comenta en el inició de la película que esa mansión quedó en ruinas tras la muerte del padre de cenicienta (o simplemente la madrastra era demasiado tacaña y no consideró importante tener criados extras que las ayudaran a llevar una vida de clase alta, esa que tanto les gustaba aparentar).
Toda su vida pasa de igual forma día tras día y sin hacer ningún cambio que la hiciera salir de su estado, que en realidad parecía no molestarle pues aunque soñaba, dejaba las cosas así, en sueños. Hasta que un día, ese día en el que el príncipe horroroso es manipulado por su padre para que consiga novia, llega la invitación para el baile en la que se especifica que se buscaba una esposa para el príncipe. Y ¿qué es lo primero que piensa nuestro personaje? – ¡Si, llego el momento, me caso con un príncipe y todos mis problemas quedan resueltos! – bueno, no así tal cual, ella quería ir a divertirse y pasar una noche de rumba, pero si era con el príncipe al que se le buscaba esposa mejor. Así que por primera vez en la historia, esta mujer hizo todo lo que podía, movió cielo y tierra para conseguir el vestido y terminar a tiempo todas sus imposiciones del día (que obviamente debían ser muchas pues ella sola se tenía que encargar de una mansión y ya era de tarde cuando llegó la invitación al castillo), aun así con la magia (no considerada mágica) de sus amigos ratones y pájaros (creo que en realidad esta muchacha era mitómana y justificaba sus acciones como acciones de animales parlantes) logró tener su vestido remendado con un camisón de sus hermanastras y un collar robado, motivos suficientes por los cuales yo no la dejaría ir al castillo, sin embargo sufrió una vez más del rechazo y el abuso de su familia, haciendo absolutamente nada para evitarlo y huyendo a lamentarse de su mala suerte en la vida. Motivo por el cual aparece su hada madrina y le da todo lo que ella pidió, pues después de tanto trabajo está muchacha se lo había ganado, además por su juventud necesitaba conocer gente nueva y descansar de sus agotadores días de limpieza. Así que terminó yendo al castillo un poco overdressed, sin embargo tanto adorno y lujo ostentado parecieron surgir efecto en un caballero, el único caballero de la sala al parecer, que la invitó a un baile en el cual huyeron de la multitud, pasearon por los solitarios jardines del castillo y como era de esperarse, la hormona atacó haciéndolos llegar a segunda base, o por lo menos hasta ahí es que nos muestran a nosotros en la película. En este preciso momento, lejos de todo ojo visor y presos de la soledad del jardín se acaba el mágico efecto en Cenicienta, volvería a ser la muchacha común y sin ningún otro atributo que la hiciera inolvidable, además tenía la excusa perfecta para este desconocido, ella solo había ido para ver al príncipe; por lo que decide huir una vez más y esconder su realidad, como si eso pudiera cambiar la situación El desesperado príncipe sale a su rescate, la necesitaba a su lado y arroja a todos los guardias del castillo a buscarla, a lo que toma el único objeto no mágico (sus stiletto de cristal) de su compañera y ordena que traigan al castillo a quién le quedara este zapato (insisto, el rostro de cenicienta es igual al de los otros o el príncipe estaba muy ebrio que no lograba recordarla como para construir un retrato hablado), por lo que la mano derecha del rey empieza con su extraña y agotadora búsqueda por las calles de este poblado francés.

Mientras tanto, Cenicienta sigue en su faena diaria normal, hasta que la mañana siguiente del baile su madrastra le comenta a sus hijas lo que sucedió esa noche y que el príncipe en su desesperación está buscando a alguien a que le quede ese zapato para casarse con ella (la presión del rey debía de ser insoportable), en ese momento nuestra fisgona entra en sí – ¡Oh por Dios! Ese hombre con el que bailé era el príncipe y me está buscando para casarse conmigo, esta es mi oportunidad – y descubre que sus “problemas” tienen una solución, que puede huir de su casa con un hombre al que le obligan a casarse y que de paso es príncipe, las cosas no podían ser mejor, de haber sido solo “un chico más del baile” creo que lo hubiera dejado así, pero no, este es un príncipe, así que salió corriendo a alistarse (aún no sé muy bien que pretendía usar para presentarse hacia la realeza y convencerlos que esta criada podría entrar al castillo y ser la siguiente gobernante, más aun conociendo todos estos casos en la historia donde la realeza se mezclaba con otras personas pertenecientes a la realeza, después de todo era herederos directos de Dios) y su madrastra entra en sí, descubre que ese rostro común que vio bailando con el príncipe era su sirvienta, así que, por sí o por no, decide encerrarla y rogar que a alguna de sus hijas le entre el zapato.  Cenicienta, en su afán de ser ella quién se quede con el príncipe, logra escapar de su torre y correr hacia el Duque, que ya agotado y resignado a no encontrar a la mujer a quién le entre tan diminuto zapato. Al verla olvida lo que ve, incluso omite los comentarios de la madrastra – Es una jovencita desequilibrada – y se centra en algo, que tiene los pies del tamaño de una niña, es perfecto, su búsqueda terminaría, no se los probaría a más mujeres en el pueblo, si a ésta le quedaba, cesaría la búsqueda; y así fue, no importa si el zapato que probó era el que traía el Duque o el que Cenicienta guardaba en su bolsillo, esta era la mujer elegida y que se encargó de restregarle en cara a su familia que ella les había ganado. Así que se fue y se casó con este desconocido.

Se puede observar la felicidad del príncipe

Increíblemente lo que vi fue una muchachita oportunista, que solo cambió lo que hacía cuando vio que era su oportunidad de casarse con un hombre millonario y demostrarle a quién la hizo sufrir toda su vida que ahora ella es mucho mejor, pues pasó a pertenecer a la clase alta, sin ningún otro atributo que no fuera conquistar a un chico en un baile y aprovechando la situación política de su reino, en el cual se requería de una esposa casi urgente para el príncipe. La diferencia entre esto y una telenovela es nada.  Ella no esperaba ser salvada, solo buscaba la mejor opción para salir y que alguien hiciera el esfuerzo por ella y le ayudara a conseguir lo que quería. Venía de una familia disfuncional en la que ella tampoco mostraba señales de querer hacerla funcionar, solo vivía en su mundo aislada hasta encontrar algo que la hiciera ser superior a su extraña familia y sin esfuerzo, buscaba esa píldora mágica que te resuelva los problemas y lo que muestran es que la encontró, que tu solo con anhelar tienes y no esforzarte por las cosas que quieres.

Creo que esta última vista de esta película me dejó una opinión un poco diferente. Se que la historia puede sonar incluso divertida, pero es cierto, Cenicienta es una mujer oportunista y no luchadora, además te enseñan que eso está bien y podrás ser una princesa amada, modelo a seguir, pero en realidad creo poco que puedas ser feliz o amada, al final fue solo un objeto de uso para satisfacer caprichos personales y para ella una vía de escape momentáneo.

En fin, me gustaría saber sus comentarios de la película, que aun no me deja de gustar porque al final aún hay una niña ingenua dentro de mí que la ve como un hermoso cuento de hadas romántico.

Besos